Al abrir una cuenta en twitter algunos usuarios empiezan a buscar personas a las que seguir pero no tuitean nada durante un cierto tiempo. Ayer a raíz de un tweet mío que no pretendía ir más allá se generó una buena conversación en twitter con @xavierplana, @hildebrandsr, @lluispalleja, @ibanet, @xmenduina y @sitaserradell sobre qué hacer al llegar a twitter. Todo empezó con este mensaje:

El asunto viene porque de vez en cuando uno se encuentra con un nuevo seguidor. Yo lo que hago antes de decidir si le sigo o no es entrar en su perfil para determinar varias cosas. Una, si se trata de una de esas cuentas creadas para conseguir chorrocientosmil followers del tipo «Stephen McMagic, Athens, Giorgia. Bio: best SEO of the whole world and part of the universe. SEM, SME, CEO of my home«. Obviamente, entraría en la categoría de las cuentas «no hace falta que les sigas porque en quince días ellos habrán dejado de hacerlo«.

Dos, si me va a llenar el timeline de spam continuamente, al estilo de «¿quieres ver tu web entre las primeras? haz click aquí» O mejor aún, «RT @justinbieber: Just took my daily chocolate«. Bien, a estos tampoco les sigo, más que nada por desinterés por mi parte.

Pero por lo general sigo a la mayoría de los que me siguen. Eso sí, miro la foto, leo la bio, miro en qué listas está y reviso los últimos mensajes. ¿Para qué? Pues para determinar si le sigo o no definitivamente y si le pongo o no en una de mis listas y sobretodo, en cuál. Porque llegó un punto en el que si no ponía a la gente en listas sus tuits se perdían en el timeline sin solución. Así que lo que hago ahora fundamentalmente es monitorizar conversaciones a través de listas y etiquetas. Lo siento, pero doy para lo que doy.

De manera que cuando veo un nuevo follower que tiene el perfil medio vacío y no emite ningún tipo de mensaje me descoloca. En primer lugar puede ser que simplemente no le siga. Pero si lo hago y no sé en qué lista ponerlo tiene muchos números de que nunca me voy a enterar de nada. Y eso dice mucho también sobre el uso de twitter, no creo que yo sea el único.

Eso por un lado. Entiendo no obstante que al principio cuesta pillarle el punto a twitter y puede ser simple despiste del tipo «no sé por dónde empezar, no comprendo lo que hacéis«. También acepto el miedo que algunos pueden tener a enviar mensajes a la red sabiendo que eso lo puede llegar a leer cualquiera y al principio puede dar cierto vértigo.

Pero eso es lo mismo que ir a un evento a conocer a otros profesionales y pretender no hablar con nadie, simplemente observar. De acuerdo con que es lícito, por supuesto, pero te estás perdiendo buena parte de la gracia de twitter si haces eso. Lo bueno empieza cuando conoces a otras personas y empiezas a mantener conversaciones con ellas. Ese es el punto en el que mucha gente llega a afirmar que twitter les resulta adictivo. Pues claro, porque somos animales sociales.

Y finalmente, si no tuiteas nada, ¡nos estamos perdiendo todo de ti y seguro que tienes cosas interesantes que decir!

Como esto es un blog que aspira a generar cierta conversación dejo abierto el turno de comentarios; ¿cuál es tu opinión?