Los mercados son conversaciones. Vale, ¿de acuerdo?

Twitter es la conversación por excelencia, mucho más que otras plataformas (whatsapp aparte). Tiempo real, conversación global. Personas que conectan a través de etiquetas que organizan la información. El mejor invento en la red para conseguir que la comunicación fluya por todas partes. Una herramienta que permite cosas maravillosas cuando las personas necesitan comunicarse, relacionarse, hablar.

Y cómo no, una plataforma a través de la cual crear marca personal. Una herramienta que también sirve para que profesionales de diferentes ámbitos conecten con otras personas y de aquí puedan surgir oportunidades de trabajo. Yo, entre ellos. Pero entender twitter sólo como un nuevo altavoz en que volcar comunicación unilateral seguramente que no es la mejor forma de gestionarlo.

Me refiero especialmente a los mensajes automáticos de bienvenida, un hecho que francamente me desagrada. Ejemplo, un nuevo usuario me sigue. Miras su perfil, compruebas que no sea un “singermorning” (concepto que le cojo a Xavier Menduiña), un huevo (si no sabes cómo quitarlo mira el video de twitter), o un fan del multinivel (a estos últimoa hace ya tiempo que no les devuelvo el follow). Le devuelves el follow y entonces llega el temido DM.

Te doy las gracias

“Gracias por seguirme, te invito a descargar mi nuevo e-book ‘Networking en la red'”

“Si mis contenidos te resultan interesantes te espero también en mi Facebook”

“Totalmente gratis!! Libros de diseño y programación en mi blog

“Gracias por permitirme estar en contacto con noticias y novedades del apasionante mundo de la tecnología

No me malinterpretéis. Yo soy de los que da los buenos días cuando entra en un sitio y procuro recordar los nombres de todos en mis clases. Pero una cosa es ser educado y otra un autómata. Esto último no es conversación, es automatismo. Enviar un frío mensaje más enfocado a las conversiones que no a la conversación no me parece empezar con buen pie. De hecho os he de confesar que ante algún mensaje comercial todavía más agresivo directamente he optado por retirar el follow. Si el primer mensaje de bienvenida ya es para intentar venderme alguna cosa mejor que lo dejemos.

Las redes sociales pueden ser fantásticas y también pueden ser un infierno, de nosotros depende. Mi opinión es que para hacer outbound marketing no hace falta tanta pirotecnia, para eso ya teníamos la tele, la prensa y la radio.

Foto en Flickr de Wally Gobetz